La disgrafía o disortografía es una condición/trastorno que causa dificultad con la expresión escrita basada a nivel neurológico, puede aparecer desde que una persona tenga mala ortografía, mala caligrafía e incluso que no pueda llevar sus pensamientos a escritos. Puede ser analizado desde dos contextos, el neurológico (Cuando el contexto es causado por un déficit) y el funcional (Cuando el trastorno no reacciona a lesiones cerebrales). El término viene de las palabras griegas dys (“impedido”) y grafía (“hacer forma de letras a mano”). 

El Manual Diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales-5 (DSM-5) no utiliza el término disgrafía, y la sustituye por: “impedimento en la expresión escrita” bajo la categoría de “trastorno específico del aprendizaje”. Este es el término utilizado por la mayoría de los médicos y psicólogos, sin embargo, algunos psicólogos escolares y maestros utilizan el término disgrafía como una manera corta para hablar de los “trastornos de las expresiones escritas”.
Según estudios puede ser causada por: dificultades ópticas: Se trata de problemas para interpretar lo que los ojos ven.

Dificultades para procesar el lenguaje: Se trata de problemas para procesar lo que la persona escucha.
En algunos pacientes, se pueden diferenciar los sonidos e interpretarlos de manera oral pero al momento de escribirlos presenta un problema debido a la deficiencia el niño en tal caso toma el lápiz de manera inadecuada, toma una postura incorrecta para escribir, las cosas que escriben son indiferenciadas además presentar cierta lentitud para escribir.
  1. Disgrafia Léxica: Afecta a la ortografía de la persona.
  2. Disgrafia Disléxica: Caracterizada por errores en el lenguaje escrito (separaciones, omisiones o sustituciones indebidas en las palabras).
  3. Disgrafia Evolutiva: Letra de mala calidad.
  4. Disgrafia Motriz: Afecta a la escritura a nivel de percepción. Los trazos se ven alterados en forma, tamaño y espacio entre una palabra de otra. 
Aún no se conocen las causas precisas de la disgrafía, sin embargo, los expertos mencionan las dificultades de uno o ambos de los siguientes pasos en el proceso de la escritura:
1. La organización de la información que está guardada en la memoria
2. Plasmar las palabras en el papel escribiéndolas ya sea a mano o con un teclado
Los síntomas de la disgrafía caen en seis categorías: visual espacial, motora fina, procesamiento del lenguaje, deletreo/escritura a mano, gramática y organización del lenguaje. Un niño podría tener disgrafía si sus habilidades para escribir se retrasan comparado con los compañeros de clase y, además, presenta por lo menos algunos de los siguientes síntomas:

Dificultades visual espaciales
Tiene problemas con la discriminación de las formas y el espacio entre letras
Tiene problemas para organizar las palabras en la página, de izquierda a derecha
Escribe las letras que van en todas las direcciones, y las letras y palabras que van juntas en la página
Tiene problemas para escribir sobre una línea y dentro de los márgenes
Tiene problemas para leer mapas, dibujar o reproducir formas
Copia los textos lentamente

Dificultades motoras finas
Tiene problemas para sostener un lápiz correctamente, hacer trazos, cortar la comida, atarse los cordones de los zapatos, armar rompecabezas, escribir mensajes de texto y usar un teclado de computadora
Es incapaz de utilizar las tijeras bien o colorear dentro de las líneas
Cuando escribe, mantiene su muñeca, brazo, cuerpo o el papel en posiciones raras y extrañas

Dificultades del procesamiento del lenguaje
Tiene problemas para poner las ideas en papel
Tiene problemas para entender las reglas de los juegos
Tiene problemas para seguir direcciones
Se pierde en la idea de lo que estaba diciendo

Dificultades para el deletreo/dificultades para la escritura a mano
Le cuesta trabajo entender las reglas del deletreo y de la ortografía
Tiene problemas para decir si una palabra está mal escrita
Puede deletrear correctamente en forma oral, pero comete errores por escrito
Deletrea las palabras incorrectamente y de diferentes maneras
Tiene problemas para utilizar un verificador de ortografía y, cuando lo hace, no puede reconocer la palabra correcta.
Mezcla letras mayúsculas y minúsculas
Mezcla cursivas y letra de imprenta
Tiene problemas para leer su propia escritura
Evita escribir
Se cansa cuando o le dan calambres escribe
Borra mucho

Problemas de gramática 
No sabe cómo usar la puntuación
Usa demasiado las comas y mezcla los tiempos de verbo
No comienza las oraciones con una letra mayúscula
No escribe oraciones completas, pero sí escribe en forma de lista
Escribe oraciones muy largas

Organización del lenguaje escrito
Tiene problemas para contar una historia y podría comenzar en el medio
Deja afuera los hechos importantes y detalles o da demasiada información
Asume que otros saben de lo que está hablando
Usa descripciones vagas
Escribe oraciones confusas
Nunca llega al punto importante de una historia o enfatiza el mismo punto repetidas veces.
Cuando habla es más capaz de poner las ideas organizadas

Los síntomas de la disgrafía varían dependiendo de la edad del niño. Los signos, por lo general, aparecen cuando los niños están aprendiendo a escribir.
Niños preescolares, podrían dudar en escribir y dibujar, y decir que ellos odian colorear.
Niños de edad escolar, podrían tener una escritura a mano ilegible, que, a su vez, podría estar mezclada en el uso de letra cursiva e imprenta. Ellos podrían tener problemas para escribir sobre la línea y podrían hacer letras que son disparejas en medida y en altura. Algunos niños también podrían necesitar decir las palabras en voz alta cuando escriben o tener problemas para poner sus pensamientos en papel.
Adolescentes, podrían escribir en oraciones simples. Su escritura podría tener errores gramaticales en mayor cantidad que otros niños de su misma edad.
Los signos de disgrafía, pueden ser evidentes desde una edad temprana en primaria, sin embargo, muchas veces pasan desapercibidos y se manifiestan tardíamente con la dificultad de aprendizaje y atención.

Los psicólogos, maestros de educación especial, pedagogos y otros especialistas especializados en problemas de aprendizaje pueden identificar una disgrafía. 
Para poder hacer un diagnóstico es necesario realizar una evaluación psicopedagógica, por un especialista certificado, que incluya pruebas para medir habilidades motoras finas y la producción de expresiones escritas.

En esta evaluación se medirá, no solamente el producto terminado de su hijo, sino también su proceso de escritura incluyendo: su postura, su posición, toma del lápiz, la fatiga, si hay signos de calambres, y la velocidad de sus habilidades motoras finas, con derivación del dedo y girando la muñeca.