El trastorno específico del lenguaje, TEL (Specific Language Impairment, SLI) también con conocido como trastorno del desarrollo del lenguaje, retraso en el lenguaje o disfasia de desarrollo, es un trastorno que retrasa la adquisición del lenguaje en niños que no tienen pérdida auditiva ni ninguna otra causa de retraso en su desarrollo. Es una de las discapacidades del aprendizaje más comunes durante la niñez, que afecta aproximadamente del 7 al 8 por ciento de los niños en el jardín de infancia. El impacto del TEL persiste en la edad adulta.

La causa del TEL aún es desconocida, sin embargo, investigaciones recientes sugieren un fuerte vínculo genético, es decir, es más probable que los niños diagnosticados con TEL tengan padres y hermanos que también han tenido dificultades y retrasos en el habla, comparados con niños sin este trastorno. 

Los niños con el TEL regularmente comienzan a hablar tardíamente, es decir, hasta que cumplan 2 años de edad. Posteriormente a los 3 años, es posible que hablen, pero sin que se les entienda. A medida que crecen, tendrán dificultad para aprender nuevas palabras, conversar y manejo de conjugaciones verbales. Los errores más comunes de un niño de 5 años de edad con el TEL incluyen omitir la “s” al final de los verbos conjugados en presente, no pronunciar la terminación de los verbos en pasado, y hacer preguntas sin los verbos auxiliares “ser” o “hacer”. 

Generalmente la primera persona que sospecha son los padre so maestros del menor.
A los 4 años ya podemos saber si un niño tiene TEL, pero no sería de los 5 en adelante cuando daríamos con la confirmación del diagnóstico.
En el diagnóstico pueden participar varios profesionales del habla y del lenguaje, incluyendo un fonoaudiólogo, patólogo del habla-lenguaje, licenciado en comunicación humana (un profesional de la salud capacitado para evaluar y tratar a niños con problemas del habla o del lenguaje).
Las habilidades en el lenguaje se miden usando herramientas de evaluación que determinan la capacidad del niño de construir frases y mantener las palabras en el orden correcto, el número de palabras en su vocabulario y la calidad de su lenguaje hablado.
Existen pruebas disponibles comercialmente específicamente diseñadas para diagnosticar el TEL. Algunas de las pruebas usan interacciones entre el niño y títeres u otros juguetes. De esta manera, se pueden evaluar las normas específicas de la gramática, especialmente el uso incorrecto de los tiempos verbales. Estas pruebas se pueden utilizar con los niños de 3 a 8 años de edad. 

  • PRUEBA PARA LA EVALUACIÓN DEL DESARROLLO FONOLÓGICO ( LAURA BOSCH.)

Edad: de 3 a 7 años Aplicación: Individual

Esta compuesta de 10 láminas con distintas situaciones. Se evalúan los distintos fonemas en diferentes posiciones. El manual ofrece unas gráficas orientativas indicando los perfiles fonológicos por edades, así como un cuadro sobre la incidencia de los procesos fonológicos de simplificación a partir del porcentaje de sujetos que los utilizan para cada nivel de edad.

  • LA ESCALAS CELF,

Dependiendo de la edad podremos usar el CELF 4 o el CELF Preschool 2. 

  • CELF 4

Tiempo: De 30 a 60 minutos. Edad: De 5 a 21:11 años. Aplicación: Individual

Es ideal para el diagnóstico de Trastornos en el Lenguaje.

  • CELF Preschool 2

Tiempo: De 15 a 20 min. Edad: De 3 a 6:11 años. Aplicación: Individual

Consta de 4 niveles de evaluación:

Nivel 1: Evaluar la presencia de un trastorno del lenguaje en sólo 20 minutos.

Nivel 2: Determinar la naturaleza del trastorno.

Nivel 3: Detallar las habilidades clínicas críticas que subyacen al trastorno.

Nivel 4: Valorar cómo afecta el trastorno al desempeño en clase.

Si el TEL no es tratado a tiempo puede afectar el rendimiento escolar del menor.

A partir de los 3 años cuando comienzan a ser evidentes algunos síntomas de este trastorno, es necesario comenzar con una terapia de lenguaje con el fin de enriquecer el desarrollo del mismo en las 3 áreas: semántica (contenido), sintaxis (forma) y pragmática (uso), así como enseñarle por medio de actividades lúdicas las reglas del lenguaje en todos los contextos.