Se puede apreciar un retraso en el desarrollo del lenguaje, así como dificultades a la hora de comprender y expresarse. Hay uso estereotipado de frases que parecieran sin sentido. 

Aproximadamente antes de los cuatro o cinco años, estos niños suelen ser callados y no suelen responder cuando alguien los llama (es como si tuvieran algún tipo de pérdida auditiva).

Muchas veces su contacto visual es deficiente. 

A partir de los cuatro o cinco años, se percibe predilección y dominio incluso se nota  obsesión por ciertos intereses personales.

Persiste la ecolalia que debería haberse ido eliminando hacia los tres o cuatro años, repitiendo tanto palabras como frases enteras.

No hay comprensión de lenguaje figurado.

Muestran hipersensibilidad auditiva. 

En algunos casos se puede observar algún tipo de problema leve a nivel motor (grueso y/o fino), además de tener dificultades con los conceptos abstractos tales como: el tiempo e incluso pueden llegar a leer a edades poco adecuadas (o muy pronto o muy tarde), mostrando graves problemas de comprensión.